Por orden: Liberación, dolor y egoísmo. Me explico:
A veces hay dolores inexplicables, ilógicos.... los que surgen de contradicciones, de sentimientos que que van y vienen o simplemente de cables que se cruzan en el hipotálamo. Y consiguen que en un momento dado seamos capaces de dar la vida por conservar a alguien durante nuestra existencia, así como situaciones en dicha existencia en las que quisiéramos mandar a dicha persona a la mierda más profunda, o que sencillamente necesitamos separarnos de él o ella para buscar nuestro propio camino...Pero siempre volvemos a lo mismo, siempre, sea meses depués de dejarlo o milenios, siempre vuelve a nosotros esa necesidad de volver a esa persona. Y aunque sepas que no es más que una ilusión nacida de los momentos de soledad o de la sensación de propiedad de la que es tan dificil desprenderse, no deja de ser egoísmo. Hablando en plata: echamos de menos sólo cuando nos sentimos solos o cuando el individuo que hasta hacía poco era "nuestro individuo personal" se convierte en el individuo personal de otra u otro.
Cuando te levantas por la mañana, te ves más guapa o guapo y te saluda un sol radiante, no paras de recibir llamadas de amigas y de algún que otro viejo amigo interesante, y tienes toda la semana llena de planes maravillosos, ni te acuerdas de que el otro o la otra existe. Pero si por el contrario, es una lluviosa y fría noche de sábado, no te llama ni cristo-dios, te ves más gorda o gordo, y no hacen nada interesante en la tele, empiezas a pensar "ay, como echo de menos a Fulanito..." Lo dicho, puro egoísmo.
Y aunque la vida me va demostrando que el ser humano es egoísta por naturaleza, una vez me propuse no ser egoísta contigo, y por mucho que me cueste, juro que no lo voy a ser... Aún sabiendo que, como dice la canción, "podría usar a alguien, alguien como tú"
Irene G.M.
martes, 5 de enero de 2010
domingo, 9 de agosto de 2009
"The Rolling Stones presentan: ¡Rock&Roll Circus!"
Corría el año 1968, el día 11 de Diciembre exactamente. Y por la cabecita de un jovencísimo Mick Jagger pasó esta gran idea. Se trataba de un espectáculo de rock&roll en estricto directo, ambientado en un pequeño circo antiguo, rodeado de un público minoritario y muy privilegiado no tan estricto. Jóvenes de aquellos tiempos, afortunados adolescentes que vivieron en carnes propias el despertar del rock más depravado y libertador, tan deseosos de buena música, que antes de comenzar la primera actuación ya estaban en pié aplaudiendo y moviéndose como auténticas posesas y posesos.
En dicho show se congregaban junto a los Rolling Stones, efervescentes artistas del momento como The Who, John Lennon y su apéndice (Yoko Ono), Jethro Tull, Taj Mahal, la "multinovia" Marianne Faithfull (comenzó siendo novia de Keith y terminó viviendo con Mick... vueltas que da la vida) y Eric Clapton.
Fue una actuación extensa, de hecho sus "Satánicas Majestades" salieron a tocar ya sobre las 3:00 de la madrugada, pero en ningún momento del vídeo aparenta perder ni un ápice de intensidad tanto por parte de los artistas, como por la del público asistente, que parecían permanecer en un éxtasis constante.
Musicalmente y escénicamente me resultó genial, no pude apartar la mirada de la pantalla casi en ningún momento, salvo en los minutos de caos absoluto protagonizados por Yoko Ono y sus gritos extrañamente parecidos a los aullidos de un chiguagua ronco... En el dvd, editado hace un par de años, podemos apreciar a un Mick Jagger devorando el escario, con sus movimientos espasmódicos de costumbre, unos gestos a cámara graciosos e incluso infantiles y derrochando descaro y, a su manera, sensualidad. Así como un Keith Richards, pendiente constantemente de sus caras y poses, con sus cambios de vestuarios, estilosamente estudiado, pero siempre carismático, disfrutando y gustándose mucho. Como no, Brian Jones absorbido por la música, rodeado de un aura de misticismo y sintiendo cada nota de su guitarra, pero en ocasiones aparentemente ausente. Por último, que no menos importantes, Bill Wyman al bajo, si no me equivoco, y Charlie Watts, siempre aferrado a su batería, dando esa imagen habitual, sencilla y ensimismada.
En conclusión, aquel circo de Rock&roll reunía todo lo esencial, todos los ingredientes necesarios de la poción mágica que hace que esta banda todavía hoy nos siga embelesando: energía, actitud, provocación y, sobretodo, ELEGANCIA.
PD: Aquí dejo el dvd por partes, asi en su totalidad, para quien le apetezca echarle un ojo/oido. Disfrutad ;)
En dicho show se congregaban junto a los Rolling Stones, efervescentes artistas del momento como The Who, John Lennon y su apéndice (Yoko Ono), Jethro Tull, Taj Mahal, la "multinovia" Marianne Faithfull (comenzó siendo novia de Keith y terminó viviendo con Mick... vueltas que da la vida) y Eric Clapton.
Fue una actuación extensa, de hecho sus "Satánicas Majestades" salieron a tocar ya sobre las 3:00 de la madrugada, pero en ningún momento del vídeo aparenta perder ni un ápice de intensidad tanto por parte de los artistas, como por la del público asistente, que parecían permanecer en un éxtasis constante.
Musicalmente y escénicamente me resultó genial, no pude apartar la mirada de la pantalla casi en ningún momento, salvo en los minutos de caos absoluto protagonizados por Yoko Ono y sus gritos extrañamente parecidos a los aullidos de un chiguagua ronco... En el dvd, editado hace un par de años, podemos apreciar a un Mick Jagger devorando el escario, con sus movimientos espasmódicos de costumbre, unos gestos a cámara graciosos e incluso infantiles y derrochando descaro y, a su manera, sensualidad. Así como un Keith Richards, pendiente constantemente de sus caras y poses, con sus cambios de vestuarios, estilosamente estudiado, pero siempre carismático, disfrutando y gustándose mucho. Como no, Brian Jones absorbido por la música, rodeado de un aura de misticismo y sintiendo cada nota de su guitarra, pero en ocasiones aparentemente ausente. Por último, que no menos importantes, Bill Wyman al bajo, si no me equivoco, y Charlie Watts, siempre aferrado a su batería, dando esa imagen habitual, sencilla y ensimismada.
En conclusión, aquel circo de Rock&roll reunía todo lo esencial, todos los ingredientes necesarios de la poción mágica que hace que esta banda todavía hoy nos siga embelesando: energía, actitud, provocación y, sobretodo, ELEGANCIA.
PD: Aquí dejo el dvd por partes, asi en su totalidad, para quien le apetezca echarle un ojo/oido. Disfrutad ;)
martes, 7 de julio de 2009
All I wanna say is that they didn't really care about you...
Como todos sabréis, hace unos días falleció Michael Jackson, para muchos el "Rey del Pop"... Otro más que se larga de manera trágica dejandonos lo mejor de él, como Antonio Vega, como Elvis, como Marley, y como tantos otros... Parece que los auténticos, los que hacen de la música un arte verdaderamente, los que empezaron de la nada y crecieron creándose a si mismos y a base de esfuerzo y talento lograron destacar años atrás, cada vez nos dejan más solos.
Hay personas que admiran a Jacko por diferentes motivos, yo creo que sobre todo es admirable por el espiritu de trabajo que siempre ha demostrado, desde la grabación de su primer lp a los 11 años, rodeado de maltrato y explotación por parte de su propio padre, y privado de una infancia mínimamente normal. Fue acusado de las peores cosas, no obstante supo sobreponerse a ello y volvió a los escenarios, hasta hace unos días.
Sin embargo, mientras nosotros, los aficionados a la música, nos entristecemos por la desaparición de un cantante y compositor del tamaño de Michael Jackson, algunos miembros de su entorno y como no, la bendita industria musical cada día más maquillada de vomitiva farándula, se llenan los bolsillos al mismo tiempo que derraman falsas lágrimas en programas de televisión y se hacen promoción. Todo valiéndose de un funeral totalmente circense y VERGONZOSO, cuyo objetivo es única y puramente lucrativo... En fin, como dice la canción "Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada..."
Faltan unas pocas horas para su funeral o en otras palabras para el "epectáculo más televisado del año" y yo sólo espero que pase ya, que las garrapatas de turno chupen su maldita audiencia lo más rápido posible y que LO DEJEN EN PAZ de una vez, ya que estoy segura de que Michael Jackson no estaría en absoluto de acuerdo con que los mismos que le amargaron la vida ahora se forren con su muerte.
Irene G.M.
Hay personas que admiran a Jacko por diferentes motivos, yo creo que sobre todo es admirable por el espiritu de trabajo que siempre ha demostrado, desde la grabación de su primer lp a los 11 años, rodeado de maltrato y explotación por parte de su propio padre, y privado de una infancia mínimamente normal. Fue acusado de las peores cosas, no obstante supo sobreponerse a ello y volvió a los escenarios, hasta hace unos días.
Sin embargo, mientras nosotros, los aficionados a la música, nos entristecemos por la desaparición de un cantante y compositor del tamaño de Michael Jackson, algunos miembros de su entorno y como no, la bendita industria musical cada día más maquillada de vomitiva farándula, se llenan los bolsillos al mismo tiempo que derraman falsas lágrimas en programas de televisión y se hacen promoción. Todo valiéndose de un funeral totalmente circense y VERGONZOSO, cuyo objetivo es única y puramente lucrativo... En fin, como dice la canción "Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada..."
Faltan unas pocas horas para su funeral o en otras palabras para el "epectáculo más televisado del año" y yo sólo espero que pase ya, que las garrapatas de turno chupen su maldita audiencia lo más rápido posible y que LO DEJEN EN PAZ de una vez, ya que estoy segura de que Michael Jackson no estaría en absoluto de acuerdo con que los mismos que le amargaron la vida ahora se forren con su muerte.
Irene G.M.
domingo, 7 de junio de 2009
Tardío homenaje...Más vale tarde que nunca
Antonio Vega. Estoy segura de que con su música ha constituido verdaderos momentos importantes en la vida de mucha gente.
Imagino a personas enamorándose gracias a la chica de ayer. Imagino a personas desintoxicándose del dolor de la pérdida del ser amado escuchando el disco Tres mil noches con Marga. Imagino a todas las personas a las que habrá ayudado a lo largo de tantos años, sin ni siquiera saberlo él mismo, con la sensibilidad y sinceridad de sus canciones. Le imagino inundando pequeños huecos de muchas almas con una sutil melodía, sencilla, dando sentido a muchas cosas. Porque eso consiguen los músicos auténticos, regalar significado a la cosa más pequeña.
No voy a mentir, no conozco muy en profundidad la obra de ese hombre, pero sin embargo, he de decir que a mi también me ha dejado grabado un momento inolvidable. Sólo una corta escena de mi película favorita. Tan corta como significativa.
Antonio Vega cantaba "...Agarrate fuerte a mi... que tengo miedo y no tengo donde ir" mientras la protagonista bailaba aferrada a su padre, como una cría pequeña desprotegida del mundo, tras enterarse de que una enfermedad los separaría para siempre en poco tiempo. No hizo falta más para darme cuenta de lo especial que era este hombre.
Si su voz no hubiese formado parte de la escena, estoy segura de que la hubiese vivido como esa cruda fase final de la vida de la que nadie se libra, seguro que hubiese sentido pena, pero hubiese terminando pensando "bueno, es una lástima, pero todos morimos".
Pues no fue así. Esta vez no pude contener las lágrimas al pensar en la muerte. Supongo que es lo que ocurre cuando se mezcla la magia del cine y la música, que sale a la luz nuestro lado más sensible y vulnerable, nuestra auténtica humanidad.
Hace unos días, encontré ese fragmento de la película y pensé que quizás, mediante esa escena de despedida, de miedo al pronto desenlace que inevitablemente ha de llegar, Antonio Vega estaba canalizando su propio adiós. Pensé que era el auténtico motivo de que ese trocito tuviese tanta fuerza como para remover los sentimientos más encerrados.
No sé si esta teoría mía es cierta o no, pero sea como fuere, siempre vendrá a mi cabeza, cada vez que vea esa película. Siempre me servirá para rememorar ese par de minutos en que Antonio Vega me conquistó.
Irene G.M.
Imagino a personas enamorándose gracias a la chica de ayer. Imagino a personas desintoxicándose del dolor de la pérdida del ser amado escuchando el disco Tres mil noches con Marga. Imagino a todas las personas a las que habrá ayudado a lo largo de tantos años, sin ni siquiera saberlo él mismo, con la sensibilidad y sinceridad de sus canciones. Le imagino inundando pequeños huecos de muchas almas con una sutil melodía, sencilla, dando sentido a muchas cosas. Porque eso consiguen los músicos auténticos, regalar significado a la cosa más pequeña.
No voy a mentir, no conozco muy en profundidad la obra de ese hombre, pero sin embargo, he de decir que a mi también me ha dejado grabado un momento inolvidable. Sólo una corta escena de mi película favorita. Tan corta como significativa.
Antonio Vega cantaba "...Agarrate fuerte a mi... que tengo miedo y no tengo donde ir" mientras la protagonista bailaba aferrada a su padre, como una cría pequeña desprotegida del mundo, tras enterarse de que una enfermedad los separaría para siempre en poco tiempo. No hizo falta más para darme cuenta de lo especial que era este hombre.
Si su voz no hubiese formado parte de la escena, estoy segura de que la hubiese vivido como esa cruda fase final de la vida de la que nadie se libra, seguro que hubiese sentido pena, pero hubiese terminando pensando "bueno, es una lástima, pero todos morimos".
Pues no fue así. Esta vez no pude contener las lágrimas al pensar en la muerte. Supongo que es lo que ocurre cuando se mezcla la magia del cine y la música, que sale a la luz nuestro lado más sensible y vulnerable, nuestra auténtica humanidad.
Hace unos días, encontré ese fragmento de la película y pensé que quizás, mediante esa escena de despedida, de miedo al pronto desenlace que inevitablemente ha de llegar, Antonio Vega estaba canalizando su propio adiós. Pensé que era el auténtico motivo de que ese trocito tuviese tanta fuerza como para remover los sentimientos más encerrados.
No sé si esta teoría mía es cierta o no, pero sea como fuere, siempre vendrá a mi cabeza, cada vez que vea esa película. Siempre me servirá para rememorar ese par de minutos en que Antonio Vega me conquistó.
Irene G.M.
domingo, 31 de mayo de 2009
Temo al silencio
Como quien tira de una cuerda que se romperá,
Tirar, tirar, tirar, tirar, tirar...
Como sin darse cuenta rozar un poco más,
Los ojos aún cerrados para no afrontar
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
En una esquina de su boca se dejó estrellar,
Como la ola que se entrega a la roca,
Perdida en el abismo de unas manos sin final,
Tan grandes que abrazaban todo su planeta.
Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.
Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.
(Tu silencio - Bebe)
Pues claro que el silencio es la más elocuente forma de mentir. De hecho el silencio, en algunas ocasiones, es un arma blanca. Porque si hay palabras que duelen, hay silencios que matan. Por eso yo hablo por los codos, cada minuto de las 24 horas del día, por eso digo en su mayoría cosas insustanciales, cosas que no vienen a cuento, improcedentes, por eso cuento chistes sin gracia, por eso miento... Porque si dijese lo que necesito decir realmente, hablaría mucho menos, pero dolería mucho más. Soy cobarde, todos lo somos porque todos tememos a algo en esta vida, y yo temo al silencio, incluso por encima de los gritos y las amenazas. Al fin y al cabo, estas son consecuencia de un calentón pasajero, pero los silencios son peligrosamente meditados.
Temo al silencio, porque me deja desnuda y deasarmada ante los demás.
Temo al silencio, porque me escucho a mi misma, y la mayoría del tiempo soy mi peor enemiga.
Temo al silencio, porque precede a la incertidumbre y esta, a la despedida.
Temo al silencio, porque me obliga a, o me impide concentrarme.
Temo al silencio, porque me impide esquivar las verdades.
Temo al silencio, porque después comienza la espera de una llamada telefónica que nunca llega.
Temo al silencio, porque es el fiel compañero de la soledad.
Temo al silencio, porque los elocuentes siempre me acaban haciendo sentir que cualquier cosa que tuviese que decir sería estúpida.
Temo al silencio, porque en ese pequeño espacio de tiempo podemos darnos cuenta de cosas de las que NO queremos darnos cuenta.
Temo al silencio, porque realmente encierra secretos.
Temo al silencio, porque son las cosas que no digo por orgullo.
Temo al silencio, porque extingue los sentimientos.
Temo al silencio, porque el día que lo rompa realmente, destrozaré mis cuerdas vocales y muchos oídos.
Pero sobre todo, temo al silencio, porque nos enjaula y nos separa kilometros y kilometros en un sólo segundo.
Irene G. M.
Tirar, tirar, tirar, tirar, tirar...
Como sin darse cuenta rozar un poco más,
Los ojos aún cerrados para no afrontar
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
En una esquina de su boca se dejó estrellar,
Como la ola que se entrega a la roca,
Perdida en el abismo de unas manos sin final,
Tan grandes que abrazaban todo su planeta.
Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.
Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.
(Tu silencio - Bebe)
Pues claro que el silencio es la más elocuente forma de mentir. De hecho el silencio, en algunas ocasiones, es un arma blanca. Porque si hay palabras que duelen, hay silencios que matan. Por eso yo hablo por los codos, cada minuto de las 24 horas del día, por eso digo en su mayoría cosas insustanciales, cosas que no vienen a cuento, improcedentes, por eso cuento chistes sin gracia, por eso miento... Porque si dijese lo que necesito decir realmente, hablaría mucho menos, pero dolería mucho más. Soy cobarde, todos lo somos porque todos tememos a algo en esta vida, y yo temo al silencio, incluso por encima de los gritos y las amenazas. Al fin y al cabo, estas son consecuencia de un calentón pasajero, pero los silencios son peligrosamente meditados.
Temo al silencio, porque me deja desnuda y deasarmada ante los demás.
Temo al silencio, porque me escucho a mi misma, y la mayoría del tiempo soy mi peor enemiga.
Temo al silencio, porque precede a la incertidumbre y esta, a la despedida.
Temo al silencio, porque me obliga a, o me impide concentrarme.
Temo al silencio, porque me impide esquivar las verdades.
Temo al silencio, porque después comienza la espera de una llamada telefónica que nunca llega.
Temo al silencio, porque es el fiel compañero de la soledad.
Temo al silencio, porque los elocuentes siempre me acaban haciendo sentir que cualquier cosa que tuviese que decir sería estúpida.
Temo al silencio, porque en ese pequeño espacio de tiempo podemos darnos cuenta de cosas de las que NO queremos darnos cuenta.
Temo al silencio, porque realmente encierra secretos.
Temo al silencio, porque son las cosas que no digo por orgullo.
Temo al silencio, porque extingue los sentimientos.
Temo al silencio, porque el día que lo rompa realmente, destrozaré mis cuerdas vocales y muchos oídos.
Pero sobre todo, temo al silencio, porque nos enjaula y nos separa kilometros y kilometros en un sólo segundo.
Irene G. M.
viernes, 15 de mayo de 2009
Cause' all we ever had.... redemption songs
Estaba pensando en esta canción, recordando esa sonrisa tan graciosa que se te pinta cuando la cantas y dándome cuenta de que se ha convertido en otra canción imprescindible de la lista que guardo dentro de mi, que me da sentido... No es ni la más famosa de Bob Marley, ni la más pegadiza, ni la más escuchada o alabada... Sólo es la más sincera, y sobre todo, es la nuestra...
Te quiero.
(Como el video de la versión acustica cantada por Bob Marley la han retirado de Youtube, os dejo esta otra a cargo de Ziggy Marley -su hijo- y la banda de música tradicional irlandesa, The Chieftains ^^)
VIEJOS PIRATAS, SI, ELLOS ME ROBARON
Y ME VENDIERON A BARCOS MERCANTES
MINUTOS DESPUÉS ME SACARON
DEL AGUJERO MAS CRUEL
PERO MIS MANOS SE HICIERON FUERTES
POR LA MANO DEL TODOPODEROSO
NOS LEVANTAMOS TRIUNFALMENTE EN ESTA GENERACIÓN
TODO LO QUE SIEMPRE HE TENIDO SON CANCIONES DE LIBERTAD
NOS AYUDAS A CANTAR ESTAS CANCIONES DE LIBERTAD?
PORQUE ES TODO LO QUE TENGO, CANCIONES REDENTORAS.
EMANCIPATE DE TU ESCLAVITUD MENTAL
NADIE EXCEPTO NOSOTROS MISMOS PUEDE LIBERAR NUESTRAS MENTES
NO TENGAS MIEDO DE LA ENERGÍA ATÓMICA
PORQUE NINGUNO DE ELLOS PUEDE DETENER EL TIEMPO
CUANTO TIEMPO MÁS MATARAN A NUESTROS PROFETAS
MIENTRAS NOS QUEDAMOS MIRANDO A OTRO LADO
ALGUIEN DIJO ESTO ES SOLO UNA PARTE
DEBEMOS TAMBIÉN NOSOTROS ESCRIBIR EN EL LIBRO
POR QUE NO AYUDAS A CANTAR, ESTAS CANCIONES DE LIBERTAD
PORQUE ES TODO LO QUE TENGO, CANCIONES REDENTORAS,
CANCIONES REDENTORAS, CANCIONES REDENTORAS
Te quiero.
(Como el video de la versión acustica cantada por Bob Marley la han retirado de Youtube, os dejo esta otra a cargo de Ziggy Marley -su hijo- y la banda de música tradicional irlandesa, The Chieftains ^^)
VIEJOS PIRATAS, SI, ELLOS ME ROBARON
Y ME VENDIERON A BARCOS MERCANTES
MINUTOS DESPUÉS ME SACARON
DEL AGUJERO MAS CRUEL
PERO MIS MANOS SE HICIERON FUERTES
POR LA MANO DEL TODOPODEROSO
NOS LEVANTAMOS TRIUNFALMENTE EN ESTA GENERACIÓN
TODO LO QUE SIEMPRE HE TENIDO SON CANCIONES DE LIBERTAD
NOS AYUDAS A CANTAR ESTAS CANCIONES DE LIBERTAD?
PORQUE ES TODO LO QUE TENGO, CANCIONES REDENTORAS.
EMANCIPATE DE TU ESCLAVITUD MENTAL
NADIE EXCEPTO NOSOTROS MISMOS PUEDE LIBERAR NUESTRAS MENTES
NO TENGAS MIEDO DE LA ENERGÍA ATÓMICA
PORQUE NINGUNO DE ELLOS PUEDE DETENER EL TIEMPO
CUANTO TIEMPO MÁS MATARAN A NUESTROS PROFETAS
MIENTRAS NOS QUEDAMOS MIRANDO A OTRO LADO
ALGUIEN DIJO ESTO ES SOLO UNA PARTE
DEBEMOS TAMBIÉN NOSOTROS ESCRIBIR EN EL LIBRO
POR QUE NO AYUDAS A CANTAR, ESTAS CANCIONES DE LIBERTAD
PORQUE ES TODO LO QUE TENGO, CANCIONES REDENTORAS,
CANCIONES REDENTORAS, CANCIONES REDENTORAS
jueves, 30 de abril de 2009
Amy McDonald... ¿una cantautora country en los 40?
En primer lugar y como viene siendo costumbre, quiero disculparme por relajarme tanto a la hora de actualizar el blog, pero no sé qué ha pasado en este segundo cuatrimestre, que vamos a un ritmo frenético de trabajos, prácticas, etc. (Plan Bolonia, ehem... Buagg!)... parece que tengan ganas de que acabemos lo antes posible para poder echarnos de la universidad o algo parecido.
En fin, al tema.
Hará un mes más o menos, escuchando los "40 Principales" en la radio del bus, me encontré (musicalmente) con Amy McDonald. Sonaba su primer single "This is the life" y llamó de inmediato mi atención, cosa que, digamos, casi nunca consigue ese programa -con todos mis respetos- ya que en mi opinión, rara vez acude a algún clásico o canción minimamente original, sino que la fórmula que utiliza para no arruinarse es repetir constaaaantemente esas cancioncitas pegadizas y comerciales, que queramos o no, se incrustan en el cerebro y nos obligan a tararearlas las 24 horas del día, con el sentimiento de culpa que -por mi parte almenos- eso conlleva.
Con lo que respecta a Amy McDonald, me extrañó muchísimo escuchar en ese programa esa canción tan poco comercial. Es decir, es comercial por la promoción que le están dando, pero no es música esencialmente comercial, ya que se trata de una mezcla original y sencilla pero al mismo tiempo profunda e intensa, entre un pop-rock independiente y un estilo claramente country, acompañada por unas letras interesantes e inteligentes y una voz muy personal y por tanto diferente a lo que estamos acostumbrados a escuchar en los "40 Principales".
Realmente siento una especie de miedito irracional cuando escucho un buen tema en este tipo de programas radiofónicos, ya que, en mi opinión su éxito no consiste en descubrir buenos artistas, ni siquiera en la calidad -no sé si hoy por hoy sus presentadores tienen algún tipo de formación o conocimientos musicales, pero si es así, ¡por dios, que dejen un poquito las imitaciones y los chistes,y lo demuestren!- sino que en gran parte es gracias a la repetición -como dijimos anteriormente- hasta llegar a producir desgaste y hastío en las oyentes.
No me gustaría que Amy McDonald pasase al olvido mientras la gente la recuerda como "otra de esas canciones machaconas de la radio", o como "la del politono para el movil" lo cual, por desgracia, ya ocurre con Amy Winehouse, por ejemplo.
Creo que las buenas artistas son diamantes en bruto y sobre todo muy, muy escasas, y que como tales se deben cuidar mucho. Se debe ser selectiva y oportuna a la hora de utilizarlas, y no reproducirlas cinco o seis veces al día, porque de ese modo el único efecto que causa en la oyente es hartura y lo que es peor, indiferencia.
Irene G.M.
En fin, al tema.
Hará un mes más o menos, escuchando los "40 Principales" en la radio del bus, me encontré (musicalmente) con Amy McDonald. Sonaba su primer single "This is the life" y llamó de inmediato mi atención, cosa que, digamos, casi nunca consigue ese programa -con todos mis respetos- ya que en mi opinión, rara vez acude a algún clásico o canción minimamente original, sino que la fórmula que utiliza para no arruinarse es repetir constaaaantemente esas cancioncitas pegadizas y comerciales, que queramos o no, se incrustan en el cerebro y nos obligan a tararearlas las 24 horas del día, con el sentimiento de culpa que -por mi parte almenos- eso conlleva.
Con lo que respecta a Amy McDonald, me extrañó muchísimo escuchar en ese programa esa canción tan poco comercial. Es decir, es comercial por la promoción que le están dando, pero no es música esencialmente comercial, ya que se trata de una mezcla original y sencilla pero al mismo tiempo profunda e intensa, entre un pop-rock independiente y un estilo claramente country, acompañada por unas letras interesantes e inteligentes y una voz muy personal y por tanto diferente a lo que estamos acostumbrados a escuchar en los "40 Principales".
Realmente siento una especie de miedito irracional cuando escucho un buen tema en este tipo de programas radiofónicos, ya que, en mi opinión su éxito no consiste en descubrir buenos artistas, ni siquiera en la calidad -no sé si hoy por hoy sus presentadores tienen algún tipo de formación o conocimientos musicales, pero si es así, ¡por dios, que dejen un poquito las imitaciones y los chistes,y lo demuestren!- sino que en gran parte es gracias a la repetición -como dijimos anteriormente- hasta llegar a producir desgaste y hastío en las oyentes.
No me gustaría que Amy McDonald pasase al olvido mientras la gente la recuerda como "otra de esas canciones machaconas de la radio", o como "la del politono para el movil" lo cual, por desgracia, ya ocurre con Amy Winehouse, por ejemplo.
Creo que las buenas artistas son diamantes en bruto y sobre todo muy, muy escasas, y que como tales se deben cuidar mucho. Se debe ser selectiva y oportuna a la hora de utilizarlas, y no reproducirlas cinco o seis veces al día, porque de ese modo el único efecto que causa en la oyente es hartura y lo que es peor, indiferencia.
Irene G.M.
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