Creo que hace mucho tiempo que no me pongo crítica, y hoy, tras escuchar la siguiente canción, ha salido el Hulk que todos llevamos dentro.
"Te quiero, sí te quiero
voy andando como fiera tras tus pies
amorte veo y te deseo
pero tú tienes tu dueño
y no te puedes zafar.
Los días se pasan sin ti
las noches se alargan sin ti
sin tu
amor sin tus besos.
Ay, si tuvieras libertad
a tu lado yo estaría
amor,
hey, dame dame una señal
cuándo seas libre mi
amor.
Ay, no lo puedo soportar,
no me quiero derrumbar,
mándame un mensaje una señal,
manda una señal mi
amormanda una señal
amor.
Te veo acorralada
de unos brazos que no te dejan mover,
te deseo y me deseas
pero estás muy aprisionada corazón.
Y no viviré sin tu
amory no pararé hasta tener tu
amor y tus besos.
Hey, estoy viviendo sin vivir,
estoy muriendo sin poder morir,
hey, dime dime, tell me tú
cuando seas libre mi
amor.
Ay, no lo puedo soportar,
no me quiero derrumbar,
mándame un mensaje, una señal,
mándame tu luz
amor,
manda una señal
amor.
Vivir sin ti vivir,
estarse muriendo sin morir,
estar sin ti estar,
estarse muriendo sin morir.
Amor dónde estarás,
manda un mensaje, una señal
y no, no pararé no vivirié sin ti
amor".
La razón de que aparezca esta letra en este blog, no es precisamente que me guste, ni mucho menos.
Pienso sinceramente que, o yo soy la tía menos romántica del mundo, o ellos son unos cansinos (desde el respeto siempre)
Como podéis apreciar en esta letra, la palabra amor aparece 13 veces... 13 veces, en una canción que no sé si pasará los dos minutos de duración.
Pues bien, esto es sólo un ejemplo. El caso se repite en multitud de letras, a las que se suman títulos como "Angel de
amor", "Un lobo por tu
amor", "Oye mi
amor", "Falta
amor".... No, no falta amor,
SOBRA.
Si no me equivoco, la que bate el record, es "Te llevaré al cielo" con 17 amores.
La cuestión es que en esencia me parece un buen grupo, con canciones míticas que todos sabemos como "el muelle de San Blas" por ejemplo, que es un temón, desde mi punto de vista. De hecho Maná es otra de las bandas con las que me crié, ya que a mis padres les encantaba. Hasta que un buen día -hace mucho, ya- los aborrecí.
Siempre han sido un poco monotemáticos, pero es que ultimamente ya me resultan empalagosos e intragables... Se puede escribir sobre el amor sin ser tan pasteloso, de tal manera que los diabéticos también puedan disfrutar de tu música.
(Aún me sigo sintiendo mal, cada vez que escribo alguna crítica... ouch!)
Jajajaja
Irene G.M.