miércoles, 20 de enero de 2010

There's no need to complicate!

Últimamente veo, bueno, escucho cosas que me descolocan. Como en su día me ocurríó al toparme por primera vez con la voz de Amy Winehouse, hace un par de días me encontré musicalmente hablando, con un chico que no estaba nada mal musicalmente hablando, también.

Formato acústico, sencillo, con mucho alma. Acompañado de una voz muy suave y melódica, cargada de frescura y de...vida. Y todo esto destilando tintes rojos, amarillos y verdes, es decir, reggae. Claro, ahí que fui yo con mi cabeza cuadrada, e inconscientemente, ya lo imaginé negro, con rastas molonas y todo el buen rollo que transmiten los jamaicanos cuando muestran orgullosos (no es para menos) su sonido al mundo.

La cuestión es que ayer me puse a buscar al tal Jason Mraz por los mundos de Youtube, y me encuentro con un chico delgadito, americano, rubito cual querubín y blanquísimo... lo que sería en su tierra "white, ¡pero white!"

Ahora para terminar me pondré seria y/o puede que utópica. Estas son de las cosas que me enamoran de la música, empezando por que me descoloca y siguiendo porque rompe tópicos y fronteras, que es de todos para todos los que quieran acogerla, que une a gente de diferentes lugares o culturas que quizás, por otros medios, sería imposible de unir.
¿Cómo no lo va a hacer? ¿qué puede haber, aparte de los sentimientos y las emociones, que mueva montañas? ¿Y qué puede mover y mostrar de una forma tan directa, estos sentimientos y emociones, aparte de la música?

Yo me pregunto, puesto que el mensaje de una canción puede llegar al alma de tantas personas, y cambiar sus vidas... ¿Qué ocurriría si un día todo el mundo aprendiese a escuchar?, ¿Podría una canción, la adecuada, cambiar el mundo?

Irene G.M.





Bien, tu hiciste me hiciste y puedes apostar que lo sentí
Trate de estar frío pero eres tan candente que me derrito
caí justo en las grietas,
y estoy tratando de volver
antes que el frío se acabe
estaré dando mi mejor prueba

Y nada va a detenerme
por intervención divina
Reconozco que es otra vez
mi turno para ganar algo
o aprender algo

Pero no quiero esperar mas, no mas
no puedo esperar, Soy tuyo

Bueno extiende tu mente
y mira, como yo
Extiende tus planes y diablos, eres libre
Busca dentro de tu corazón y encontraras amor, amor, amor, amor
escucha la música en su momento y quizás...
Canta conmigo,ah!
todas las melodías pacificas
Es tu derecho divino ser amada amor amada amor amada

Por eso no quiero esperar mas, no mas
no puedo esperar estoy seguro
No hay necesidad de complicar
nuestro tiempo es corto
esto es nuestra suerte, soy tuyo

Scooch esta mas cerca cariño
y te morderé la oreja

He estado gastando durante mucho tiempo, viendo mi lengua en el espejo
y siendo honesto sólo para verlo claro
pero mi aliento empaña el vidrio
y por eso dibujo una nueva cara y rio
supongo que lo que quiero decir es que
no hay mejor razón
que deshacerte de tu vanidad e ir sólo
con las estaciones
es lo que nosotros tratamos de hacer
nuestro nombre es nuestra virtud

Por eso no quiero esperar mas, no mas
no puedo esperar, estoy seguro
No hay necesidad de complicarse
nuestro tiempo es corto
esto es nuestra suerte, soy tuyo

Bien no no, bueno extiende tu mente y mira, como yo
extiende tus planes
y diablos, eres libre
Busca dentro de tu corazón y encontraras que el cielo es tuyo
No por favor, no por favor, por favor no
No hay necesidad de complicarse
porque nuestro tiempo es corto
esto es nuestra suerte, soy tuyo

martes, 5 de enero de 2010

¿qué hay después de la despedida?

Por orden: Liberación, dolor y egoísmo. Me explico:
A veces hay dolores inexplicables, ilógicos.... los que surgen de contradicciones, de sentimientos que que van y vienen o simplemente de cables que se cruzan en el hipotálamo. Y consiguen que en un momento dado seamos capaces de dar la vida por conservar a alguien durante nuestra existencia, así como situaciones en dicha existencia en las que quisiéramos mandar a dicha persona a la mierda más profunda, o que sencillamente necesitamos separarnos de él o ella para buscar nuestro propio camino...Pero siempre volvemos a lo mismo, siempre, sea meses depués de dejarlo o milenios, siempre vuelve a nosotros esa necesidad de volver a esa persona. Y aunque sepas que no es más que una ilusión nacida de los momentos de soledad o de la sensación de propiedad de la que es tan dificil desprenderse, no deja de ser egoísmo. Hablando en plata: echamos de menos sólo cuando nos sentimos solos o cuando el individuo que hasta hacía poco era "nuestro individuo personal" se convierte en el individuo personal de otra u otro.
Cuando te levantas por la mañana, te ves más guapa o guapo y te saluda un sol radiante, no paras de recibir llamadas de amigas y de algún que otro viejo amigo interesante, y tienes toda la semana llena de planes maravillosos, ni te acuerdas de que el otro o la otra existe. Pero si por el contrario, es una lluviosa y fría noche de sábado, no te llama ni cristo-dios, te ves más gorda o gordo, y no hacen nada interesante en la tele, empiezas a pensar "ay, como echo de menos a Fulanito..." Lo dicho, puro egoísmo.
Y aunque la vida me va demostrando que el ser humano es egoísta por naturaleza, una vez me propuse no ser egoísta contigo, y por mucho que me cueste, juro que no lo voy a ser... Aún sabiendo que, como dice la canción, "podría usar a alguien, alguien como tú"

Irene G.M.

domingo, 9 de agosto de 2009

"The Rolling Stones presentan: ¡Rock&Roll Circus!"

Corría el año 1968, el día 11 de Diciembre exactamente. Y por la cabecita de un jovencísimo Mick Jagger pasó esta gran idea. Se trataba de un espectáculo de rock&roll en estricto directo, ambientado en un pequeño circo antiguo, rodeado de un público minoritario y muy privilegiado no tan estricto. Jóvenes de aquellos tiempos, afortunados adolescentes que vivieron en carnes propias el despertar del rock más depravado y libertador, tan deseosos de buena música, que antes de comenzar la primera actuación ya estaban en pié aplaudiendo y moviéndose como auténticas posesas y posesos.

En dicho show se congregaban junto a los Rolling Stones, efervescentes artistas del momento como The Who, John Lennon y su apéndice (Yoko Ono), Jethro Tull, Taj Mahal, la "multinovia" Marianne Faithfull (comenzó siendo novia de Keith y terminó viviendo con Mick... vueltas que da la vida) y Eric Clapton.

Fue una actuación extensa, de hecho sus "Satánicas Majestades" salieron a tocar ya sobre las 3:00 de la madrugada, pero en ningún momento del vídeo aparenta perder ni un ápice de intensidad tanto por parte de los artistas, como por la del público asistente, que parecían permanecer en un éxtasis constante.

Musicalmente y escénicamente me resultó genial, no pude apartar la mirada de la pantalla casi en ningún momento, salvo en los minutos de caos absoluto protagonizados por Yoko Ono y sus gritos extrañamente parecidos a los aullidos de un chiguagua ronco... En el dvd, editado hace un par de años, podemos apreciar a un Mick Jagger devorando el escario, con sus movimientos espasmódicos de costumbre, unos gestos a cámara graciosos e incluso infantiles y derrochando descaro y, a su manera, sensualidad. Así como un Keith Richards, pendiente constantemente de sus caras y poses, con sus cambios de vestuarios, estilosamente estudiado, pero siempre carismático, disfrutando y gustándose mucho. Como no, Brian Jones absorbido por la música, rodeado de un aura de misticismo y sintiendo cada nota de su guitarra, pero en ocasiones aparentemente ausente. Por último, que no menos importantes, Bill Wyman al bajo, si no me equivoco, y Charlie Watts, siempre aferrado a su batería, dando esa imagen habitual, sencilla y ensimismada.

En conclusión, aquel circo de Rock&roll reunía todo lo esencial, todos los ingredientes necesarios de la poción mágica que hace que esta banda todavía hoy nos siga embelesando: energía, actitud, provocación y, sobretodo, ELEGANCIA.

PD: Aquí dejo el dvd por partes, asi en su totalidad, para quien le apetezca echarle un ojo/oido. Disfrutad ;)













martes, 7 de julio de 2009

All I wanna say is that they didn't really care about you...

Como todos sabréis, hace unos días falleció Michael Jackson, para muchos el "Rey del Pop"... Otro más que se larga de manera trágica dejandonos lo mejor de él, como Antonio Vega, como Elvis, como Marley, y como tantos otros... Parece que los auténticos, los que hacen de la música un arte verdaderamente, los que empezaron de la nada y crecieron creándose a si mismos y a base de esfuerzo y talento lograron destacar años atrás, cada vez nos dejan más solos.

Hay personas que admiran a Jacko por diferentes motivos, yo creo que sobre todo es admirable por el espiritu de trabajo que siempre ha demostrado, desde la grabación de su primer lp a los 11 años, rodeado de maltrato y explotación por parte de su propio padre, y privado de una infancia mínimamente normal. Fue acusado de las peores cosas, no obstante supo sobreponerse a ello y volvió a los escenarios, hasta hace unos días.

Sin embargo, mientras nosotros, los aficionados a la música, nos entristecemos por la desaparición de un cantante y compositor del tamaño de Michael Jackson, algunos miembros de su entorno y como no, la bendita industria musical cada día más maquillada de vomitiva farándula, se llenan los bolsillos al mismo tiempo que derraman falsas lágrimas en programas de televisión y se hacen promoción. Todo valiéndose de un funeral totalmente circense y VERGONZOSO, cuyo objetivo es única y puramente lucrativo... En fin, como dice la canción "Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada..."

Faltan unas pocas horas para su funeral o en otras palabras para el "epectáculo más televisado del año" y yo sólo espero que pase ya, que las garrapatas de turno chupen su maldita audiencia lo más rápido posible y que LO DEJEN EN PAZ de una vez, ya que estoy segura de que Michael Jackson no estaría en absoluto de acuerdo con que los mismos que le amargaron la vida ahora se forren con su muerte.

Irene G.M.



domingo, 7 de junio de 2009

Tardío homenaje...Más vale tarde que nunca

Antonio Vega. Estoy segura de que con su música ha constituido verdaderos momentos importantes en la vida de mucha gente.
Imagino a personas enamorándose gracias a la chica de ayer. Imagino a personas desintoxicándose del dolor de la pérdida del ser amado escuchando el disco Tres mil noches con Marga. Imagino a todas las personas a las que habrá ayudado a lo largo de tantos años, sin ni siquiera saberlo él mismo, con la sensibilidad y sinceridad de sus canciones. Le imagino inundando pequeños huecos de muchas almas con una sutil melodía, sencilla, dando sentido a muchas cosas. Porque eso consiguen los músicos auténticos, regalar significado a la cosa más pequeña.

No voy a mentir, no conozco muy en profundidad la obra de ese hombre, pero sin embargo, he de decir que a mi también me ha dejado grabado un momento inolvidable. Sólo una corta escena de mi película favorita. Tan corta como significativa.

Antonio Vega cantaba "...Agarrate fuerte a mi... que tengo miedo y no tengo donde ir" mientras la protagonista bailaba aferrada a su padre, como una cría pequeña desprotegida del mundo, tras enterarse de que una enfermedad los separaría para siempre en poco tiempo. No hizo falta más para darme cuenta de lo especial que era este hombre.

Si su voz no hubiese formado parte de la escena, estoy segura de que la hubiese vivido como esa cruda fase final de la vida de la que nadie se libra, seguro que hubiese sentido pena, pero hubiese terminando pensando "bueno, es una lástima, pero todos morimos".
Pues no fue así. Esta vez no pude contener las lágrimas al pensar en la muerte. Supongo que es lo que ocurre cuando se mezcla la magia del cine y la música, que sale a la luz nuestro lado más sensible y vulnerable, nuestra auténtica humanidad.

Hace unos días, encontré ese fragmento de la película y pensé que quizás, mediante esa escena de despedida, de miedo al pronto desenlace que inevitablemente ha de llegar, Antonio Vega estaba canalizando su propio adiós. Pensé que era el auténtico motivo de que ese trocito tuviese tanta fuerza como para remover los sentimientos más encerrados.

No sé si esta teoría mía es cierta o no, pero sea como fuere, siempre vendrá a mi cabeza, cada vez que vea esa película. Siempre me servirá para rememorar ese par de minutos en que Antonio Vega me conquistó.

Irene G.M.

domingo, 31 de mayo de 2009

Temo al silencio

Como quien tira de una cuerda que se romperá,
Tirar, tirar, tirar, tirar, tirar...
Como sin darse cuenta rozar un poco más,
Los ojos aún cerrados para no afrontar
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
En una esquina de su boca se dejó estrellar,
Como la ola que se entrega a la roca,
Perdida en el abismo de unas manos sin final,
Tan grandes que abrazaban todo su planeta.

Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.
Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silencio es la más elocuente forma de mentir.

En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.
Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.

En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.

Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.

Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.


(Tu silencio - Bebe)


Pues claro que el silencio es la más elocuente forma de mentir. De hecho el silencio, en algunas ocasiones, es un arma blanca. Porque si hay palabras que duelen, hay silencios que matan. Por eso yo hablo por los codos, cada minuto de las 24 horas del día, por eso digo en su mayoría cosas insustanciales, cosas que no vienen a cuento, improcedentes, por eso cuento chistes sin gracia, por eso miento... Porque si dijese lo que necesito decir realmente, hablaría mucho menos, pero dolería mucho más. Soy cobarde, todos lo somos porque todos tememos a algo en esta vida, y yo temo al silencio, incluso por encima de los gritos y las amenazas. Al fin y al cabo, estas son consecuencia de un calentón pasajero, pero los silencios son peligrosamente meditados.
Temo al silencio, porque me deja desnuda y deasarmada ante los demás.
Temo al silencio, porque me escucho a mi misma, y la mayoría del tiempo soy mi peor enemiga.
Temo al silencio, porque precede a la incertidumbre y esta, a la despedida.
Temo al silencio, porque me obliga a, o me impide concentrarme.
Temo al silencio, porque me impide esquivar las verdades.
Temo al silencio, porque después comienza la espera de una llamada telefónica que nunca llega.
Temo al silencio, porque es el fiel compañero de la soledad.
Temo al silencio, porque los elocuentes siempre me acaban haciendo sentir que cualquier cosa que tuviese que decir sería estúpida.
Temo al silencio, porque en ese pequeño espacio de tiempo podemos darnos cuenta de cosas de las que NO queremos darnos cuenta.
Temo al silencio, porque realmente encierra secretos.
Temo al silencio, porque son las cosas que no digo por orgullo.
Temo al silencio, porque extingue los sentimientos.
Temo al silencio, porque el día que lo rompa realmente, destrozaré mis cuerdas vocales y muchos oídos.
Pero sobre todo, temo al silencio, porque nos enjaula y nos separa kilometros y kilometros en un sólo segundo.


Irene G. M.