jueves, 4 de marzo de 2010

"Allí estaré..." nunca mejor dicho

Supongo que todos los que compartís el día a día conmigo me habréis oído hablar alguna vez de "Arizona Baby" - quien dice alguna vez, dice casi a diario-.
Esto es, básicamente, porque a mi cuando me da por un grupo...ME DA.
Me podéis llamar pesada, sí, pero en el fondo, os estoy haciendo un favor cuando os digo que los escuchéis y sobre todo que levanteis el culete para verlos en directo. Si me hicieseis caso me podríais entender, además de disfrutar como enanos.

Parece que fue ayer cuando mi padre me dijo "Te voy a invitar a un concierto en Villena que te va a encantar... Arizona Baby". A lo que contesté "¿Y esos quien son?". Así que allí fuimos mi hermanazo, mi padre y yo.
Pagaría por ver la cara que se nos quedó a Ricky y a mi, cuando terminaron la primera canción, cuando nos miramos medio en shock y dijimos a la vez "la osstia..."
A nuestro regreso a Elche, ya sonaba "Second To None" en el coche.

Así conocí a esta banda. Fue una gran presentación que casi sin darme cuenta se ha convertido en algo parecido a una agradable rutina. Ya que después vino San Vicente del Raspeig y el sábado será Murcia, mientras me planteo la posibilidad de asistir al Festiart de Pedreguer (y de paso me enseñas tu bonito pueblo, Noèlia).

Cuando pienso en este grupo lo hago con mucha admiración y sinceramente, con cariño incluso. Quizás sea porque, la mayoría de las bandas que me han ido cautivando durante años, han llegado a mí cuando ya no estaban en activo - véase, por ejemplo, Led Zeppelin, que encontrar por casa el vinilo IV fue de las cosas más grandes que me han pasado, ya que ese disco marcó un antes y un después para mi - O porque gracias a sus directos, muchas de esas formaciones míticas y, hoy por hoy desaparecidas, vuelven a mi cabeza y a mis oídos.

Creo que es por eso, porque me transportan a clásicos de otras épocas que por cuestiones de "espacio-tiempo", no pude conocer en vivo, pero al mismo tiempo lo hacen sin perder un ápice de personalidad.

Sinceramente, es un sonido tan bueno, y sobre todo tan especial, que todavía no soy capaz de escribir sobre él. No doy con las palabras técnicamente adecuadas y sólo me sale la vena mística. Pero bueno, algún día pondré en orden el cajón desastre de mi cerebro y escribiré alguna cosita que espero, sea como poco, decente.

Y mientras, sólo pienso en que termine esta interminable y estresante semana, para recibir mi dosis rocanrolera el sábado.


Irene G.M.





6 comentarios:

Ricky dijo...

Jajajajajaja cacho conciertaco! :) He lamentado y lamentaré no poder ir a Sanvi a verlos contigo, pero tenía (Y tengo) problemas graves de índole monimoni y puf... :( Ya sabes, los pobres no van a conciertos.

Cacho grupazo, ya te enseñaré una versión que grabé furtivamente, igual la cuelgo en myspace por un rato para que la puedas oír.

Y eso, que no dejes de escribir el bloguete :)

Irene G.M. dijo...

Claro, que yo soy rica no??
xDDD
Yo estoy mas a dos velas que tu, pequeño...Pero bueno, TE PERDONO
Te traeré documentros gráficos ;)

Tonino dijo...

y dale con los Arimoñas estos...XDDD

no veo esa entrada dedicada por ningun lao, ejem ejem ejem
XDD

Irene G.M. dijo...

TU! a ver lo que dices! ¬¬...
Ahora ya no te dedico entrada, por listillo!

Anónimo dijo...

Hola, soy Marcos, percusionista de Arizona Baby. Solo queria decirte que tus palabras me han emocionado, me alegro mucho de que disfrutes tanto con nuestra música. La próxima vez pasate por el escenario a saludarnos si te apetece. Y dale las gracias a tu padre por llevarte a vernos, jeje......
Un abrazo y un saludo.
Marcos Arizona.
PD:Dile a tu amigo Ricky, el que no tiene pasta para ir a vernos que la próxima vez le invito, me escribis a mi correo y os pongo en lista de puerta. Lo que has escrito se lo merece. atakamaubeda@hotmail.com

Irene G.M. dijo...

Hola Marcos!.Perdona pero es que no había visto tu comentario hasta ahora. Mea culpa.
Aún así, enhorabuena por el concierto, fue increíble. Y muchísimas gracias por todo, de verdad!