domingo, 6 de enero de 2013

B.S.O. :"Yo, Cristina F."

Continúo con las películitas.
Lo cierto es que cuando comencé este blog, quería hablar también del cine relacionado con la música, bandas sonoras, etc. Y hasta ahora, poco estaba cumpliendo con el propósito...

Respecto a la peli de hoy, Christiane F. ("Yo Cristina F."), tengo mis reservas, es un caso de amor-odio. Me encanta, pero me horroriza. Reconozco que es una película completa, de una calidad suprema, plasma la realidad de una época "dorada" de Europa y de la música pop, así como de su cultura, su generación y sus estragos, basado en la historia real de una niña que, en aquel momento tenía 13 años. El problema es que plasma esa realidad de una manera dolorosamente realista, tanto que me revuelve las tripas. Siempre he reconocido que me gusta la crudeza en el cine, pero en este caso es elevada a su máxima potencia. "Sid y Nancy" se queda corta, y esto ya es decir... Tanta "cruda realidad" se me hizo insoportable. No había llegado a la mitad y tuve una sensación absolutamente nauseabunda que me hizo interrumpirla e ir corriendo al baño. Tal cual... Pero en gran parte, supongo que esa era la intención del film.



Posiblemente no fuese únicamente la problemática de la heroína. Sino que fue todo. Es decir, a medida que avanzaba la historia de Christiane F. me cabreaba más y más. No me refiero a un grupo de chavales fumando porros en un parque. Me refiero a niños entre trece y dieciocho años, a los que nadie echaba en falta en casa, dados por imposibles, deambulando solos e inconscientes, como auténticos zombies, que ejercían la prostitución gracias a engendros desaprensivos que se aprovechaban de su desesperación. Niños que morían tirados en cualquier esquina, mientras los transeúntes les esquivaban impasibles.
 Lo que me parecía angustioso no era tanto ver a un grupo de críos enfermos, sino todo lo que les rodeaba. Era la sociedad y el sistema los auténticos enfermos.

Yo no fui capaz de verla completa. Y no sé si recomendarla o no. Puede que para algunos cinéfilos y/o eruditos de la época dorada del pop, no sea para tanto...Yo reconozco que soy muy intensa para las sensaciones y las emociones -lo cual en parte es bueno y en parte no tanto- y no volvería a verla, a pesar de ser una película bastante buena.
Destaco aquello que me llevó a verla: su banda sonora, que corrió a cargo de David Bowie que, de hecho, hace un cameo en la película, reviviendo uno de sus conciertos. Pinchando en el vídeo, podréis disfrutar la banda sonora completa de la película.


1 comentario:

Pamela Jimenez dijo...

Para mi fue una hazaña terminar esa película. Como me gusta Bowie y las películas ambientadas en la época del glam rock como "Velvet Goldmine" un amigo me la recomendó. Y fue atroz, yo soy super sensible -sensible jaja- a las agujas, la sangre, el dolor, todo lo que sea cortante o que cause heridas -me desmayo y me da crisis de pánico- y ver una película así es lo último que habria deseado en mi vida, así que la vi de a trocitos con pausas para ir respirando y asegurandome que mi presión seguía estable.
El verla completa solo me reafirmó que jamás quiero consumir drogas, porque siempre todos comienzan diciendo "Yo me controlo, tengo poder de mi mismo, no me voy a hacer adicto" y allí terminaron ofreciendose a degenerados a cambio de unos pocos pesos por droga. Estos niños terminaron sin casa, sin ropa, sin comida, sin nada, como bestias. Y sus padres parecen que deseaban deshacerse de ellos hace rato, no había interés ni culpa de su parte.
Lo que más me impacto fue que, esta gente -los clientes- se aprovechan asi de la desgracia ajena, saben que estas personas están desesperadas por droga y que se someten a cualquier humillación por ello, y no sienten asco, culpa, remordimiento, ni siquiera lo dudan, solo quieren pasarla bien por un momento, eso me dió rabia, porque leí el libro cuando chica y allí contaba como eran los hombres que frecuentaban la estación en busca de niñitas y niñitos, ni siquiera a mujeres adultas, con conocimiento de lo que estaban haciendo. Una verguenza de mundo en el que vivimos. Y al final de la peli no me desmayé, estoy superando mi fobia, creo que no voy a reincidir nunca más en eso -sí, claro.